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Estimada Justicia,
Quizás esté muy ocupada, o tal vez esté de vacaciones, lo cierto es que no hemos obtenido respuesta alguna de su parte. No sabemos dónde se encuentra, ni siquiera sabemos si leyó nuestra carta anterior, por eso la hicimos pública. Cuánto nos gustaría decirle que todo ha ido marchando excelente sin su presencia, pero la realidad es que su ausencia nos descompone.
Muchas veces decimos que nada ni nadie es imprescindible en nuestras vidas, pero toda regla tiene una excepción, y usted es la excepción a esta regla. Cada día que pasa lejos de nosotros, somos víctimas de abusos y atropellos por parte quienes se hacen del poder. La vida se vuelve un caos, los derechos no son más que un deseo en la conciencia de quienes buscamos la paz.

Un querido amigo llamado Franklin Brito estuvo a la espera de su llegada, después de haberse cortado la falange de un dedo de su mano y haber realizado 8 huelgas de hambre como medio de protesta no violenta para exigirle, a quienes le arrebataron su trabajo, sus pertenencias y su vida, que le devolvieran lo que con su esfuerzo y trabajo durante años había logrado obtener.
Acudió a organismos internacionales en su búsqueda; muchos medios escritos y audiovisuales de todas partes del mundo reseñaron su caso y esperábamos ver si usted se lograba enterar en el lugar donde se encuentra, pero no se obtuvo rastros de alguno. Franklin Brito, nuestro gran amigo, murió como pocos son capaces de morir, murió como los grandes hombres que la historia ha consagrado por su honor y su dignidad, llevando su causa hasta el final de su existencia, dando la vida en su búsqueda y tratando de conseguirla (a usted). Le recordamos que la requerimos con carácter de URGENCIA. Esperemos que estas líneas lleguen a sus manos y a su corazón lo más pronto posible, y que su presencia entre nosotros no sea tan tarde como para lamentar la vida de otro amigo, de otro ciudadano.

¡Atentamente!

Un Mundo sin Mordaza

 
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